09/09/2026
Un padre, una hija y un Camino para conocerse mejor
Joaquín comenzó a hacer caminos después de superar un grave problema de salud. Para él, caminar se convirtió en una forma de dar las gracias por seguir aquí. Y, desde entonces, ya no ha dejado de hacerlo.
Ni siquiera cuatro bypass han conseguido detenerle.
Camina más despacio, a otro ritmo y con alguna dificultad, pero camina. «Y lo que haga falta», responde cuando le preguntamos cómo afronta estos retos.
Esta vez lo hace junto a su hija Marta. Ella llevaba tiempo queriendo compartir un Camino con su padre y encontró en el Camino Lebaniego la oportunidad de pasar más tiempo juntos y conocerse un poco mejor.
Marta destaca la belleza de un recorrido todavía poco conocido, sus paisajes y las personas que han encontrado. Y, después de acompañar a su padre durante estas etapas, reconoce que la preocupación por sus cuatro bypass ya ha disminuido.
Ahora, dice entre risas, lo que más le preocupa es el cocido de Potes. 😊
Gracias, Joaquín y Marta, por compartir con nosotros una historia que demuestra que cada persona camina por un motivo diferente… y que hay caminos que unen todavía más a quienes los recorren juntos.
¡Buen Camino! 💛