07/06/2026
Jorge (de Venezuela) ha recorrido el Camino Lebaniego en solitario. Y cuando le preguntamos qué ha significado para él esta experiencia, lo tuvo claro:
❤️ “Encontrarme conmigo mismo.”
Acostumbrado a las rutas de montaña, pero no a los caminos de peregrinación, descubrió que caminar durante horas tiene algo especial.
“Vas con la mente en blanco. Solo miras la siguiente cuesta y piensas: venga, hasta allí. Y luego la siguiente. Y así sigues hasta llegar.”
Ayer completó los exigentes 31 kilómetros entre Cades y Cabañes. Las piernas estaban cansadas, pero la sonrisa lo decía todo.
⛰️ “Es un camino duro, con mucho desnivel, pero vale la pena cada paso que das.”
Y quizás lo más importante no sea llegar a Santo Toribio, sino todo lo que ocurre por el camino.
“Te hace valorar las pequeñas cosas: darte un baño, descansar, dormir bien... Te cambia la forma de ver las cosas.”
Su consejo para quienes estén pensando en hacerlo:
💪 “Atrévete. Este es un camino de valientes.”
Gracias, Jorge, por compartir tu experiencia con nosotros.
¡Buen Camino! 🙌