24/05/2026
“La montaña que te acompaña siempre”
La primera vez que subí al Espigüete, con sus 2.450 metros, tenía apenas 12 años.
Fui con el grupo scout Acrux y recuerdo perfectamente aquella mezcla de inocencia, aventura y respeto con la que se descubren las primeras montañas importantes. Y aunque han pasado décadas, todavía recuerdo la emoción de llegar a la cima… y también los nervios de la bajada.
La segunda vez llegó muchos años después. Acababa de inaugurar mi casita rural y practicaba triatlón. Compartí ruta y esfuerzo con amigos del club Atalanta. Otra etapa de la vida, otro Espigüete distinto… pero la misma emoción al llegar arriba.
La tercera fue con Pablo, hace ya unos diez años. Una subida más tranquila, más consciente… y también con más de dolor en las rodillas durante la bajada.
Porque aunque el tiempo se detiene cuando estás arriba, los años pasan….
Y la cuarta aún está por llegar, espero que sea pronto y con mis hijos. Me gustaría que sintieran lo mismo que sentí yo la primera vez que vi esta montaña desde lejos: respeto, admiración, emoción… y esa sensación difícil de explicar que aparece al alcanzar la cima después del esfuerzo.
Desde nuestra casa rural en Brañosera tenemos la suerte de disfrutar de la Montaña Palentina. El Espigüete es una de las montañas que nunca deja de llamarnos.