25/10/2026
Lo que hoy parece una simple ruina devorada por la maleza junto al puente Cabalar, en A Pobra de Trives, guarda uno de los pasados más fascinantes de nuestra comarca.
Allí, con el sonido del agua de fondo, se levantaba la antigua fábrica de Chocolates Fénix. La calidad de lo que salía de estos muros era tal, que en 1916 el rey Alfonso XIII les concedió el título de Proveedores de la Real Casa. Imagínate el contraste: desde este pequeño rincón de la montaña ourensana se elaboraba el chocolate que se servía en los desayunos del Palacio Real.
Pero la historia no acaba bajo estas ruinas. Como tantos otros gallegos, el alma de la fábrica tuvo que emigrar. La familia fundadora cruzó el charco y se llevó consigo el nombre, el conocimiento y la marca. Hoy, más de un siglo después, Chocolates Fénix sigue existiendo y fabricando en Argentina, manteniendo vivo un legado que nació justo aquí, a la orilla del río.
¿Conocíais la historia de esta fábrica o de su viaje al otro lado del Atlántico? Os leo en comentarios. 👇