Es una fundación conventual observante del siglo XVI, reconvertida en el siglo XIX en taller de alfarería, y en el XX en fábrica de tejidos, alpacas y lanilla. El edificio ha sido totalmente rehabilitado en 2010, respetando su propia arquitectura renacentista y barroca, acorde con la emblemática iglesia colindante de san Francisco, y ambos están incluidos en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. HABITACIONES
Dispone de 26 plazas distribuidas en 13 habitaciones dobles (una de ellas comunicada para familias con hijos menores, y otra para discapacitados), dotadas de una completa gama de servicios. La Hospedería ofrece un ambiente sosegado y acogedor, amparado por su claustro de doble arcada, con vistas a la antigua espadaña del siglo XVII. Desde el interior de las habitaciones se otea un paisaje rural encantador, salpicado de huertos y olivos, que convertirán su estancia en una terapia reparadora de la nociva prisa y frenesí de nuestro tiempo. EMPLAZAMIENTO
La inmejorable situación de la Hospedería en pleno casco histórico de la ciudad permitirá visitar sus monumentos (Castillo y Villa medieval, Adarve, Sagrario de la Asunción ermita de la Aurora y versallesca Fuente del Rey, entre otros), y desplazarse en pocos minutos a cualquiera de sus numerosos restaurantes y bares, con una surtida carta de platos y tapas, a buen precio, de la más acreditada cocina tradicional andaluza. CELEBRACIONES Y EVENTOS
El edificio ha sido habilitado para todo tipo de celebraciones (reuniones de empresa, convenciones, bodas, bautizos y primeras comuniones), y también dispone de espacios propios para exposiciones, muestras y certámenes. CATAS DE ACEITE Y DE VINO
En el antiguo refectorio, respetuoso con su pasado conventual, se presentarán oportunamente por cualificados profesionales catas de aceite y vino con denominación de origen