27/05/2026
¿EXISTE UN VOLCÁN SUBMARINO ACTIVO EN POCHUTLA?
Durante años se ha hablado sobre la posible existencia de un volcán submarino frente a la bahía de Puerto Ángel, un destino turístico de gran belleza en el estado de Oaxaca. Según algunas versiones, este volcán habría hecho erupción entre 1803 y 1875, como se menciona en el libro Geografía General de México de Jorge Luis Tamayo, publicado en 1949.
Oaxaca es el estado con mayor número de volcanes submarinos en México, especialmente en zonas como los Montes O’Gorman, al sur de Pinotepa Nacional, y los Montes de Puerto Escondido. Sin embargo, todos estos se consideran actualmente extintos.
De acuerdo con registros históricos de tsunamis en la costa suroeste del país, el 11 de mayo de 1870 ocurrió un fuerte sismo frente a la costa de Oaxaca, con una magnitud estimada cercana a 7.9. Este evento está documentado principalmente en crónicas de la época, ya que en ese entonces no existían instrumentos de medición, por lo que sus características presentan cierto grado de incertidumbre.
El sismo estuvo acompañado de un intenso ruido subterráneo que hizo “saltar las piedras del suelo” y provocar el colapso de diversas estructuras. En ese entonces, localidades como Miahuatlán y Pochutla sufrieron graves daños: se formaron grietas en el terreno, hubo deslaves en cerros y se reportó un notable calentamiento del suelo, al grado de impedir caminar descalzo. Uno de los fenómenos más llamativos fue lo observado en Puerto Ángel, donde testigos describieron que vieron “hervir a borbotones el agua y la arena del mar”, lo que en su momento se relacionó con actividad volcánica.
«En el (temblor) de 1870 se observaron algunos fenómenos extraordinarios: en Piñas, sin duda por las exhalaciones que produjo la tierra removida violentamente y de que se cargó la atmósfera, se vieron brillar dos soles en el cielo al día siguiente, y en Miahuatlán por cuya dirección fueron más sensibles los estragos, se observó que en cierta área bastante dilatada de terreno, no se podían poner los pies por hallarse recalentada la tierra con el fuego central del globo».
A pesar de lo que describe el libro en la página 253, no existe evidencia científica sólida que confirme la erupción de un volcán submarino en esa zona durante ese periodo. Una explicación más probable para estos fenómenos es el calentamiento asociado a procesos tectónicos, producto de la compresión de las rocas en una región donde interactúan la Placa de Cocos y la Placa de Norteamérica. Este tipo de interacción puede generar liberación de calor y gases sin necesidad de actividad volcánica activa.
Está comprobado que en el fondo marino al sur de Oaxaca existen numerosos volcanes submarinos, pero todos ellos están extintos. Aun así, juegan un papel importante en la actividad sísmica de la región.
Estos montes submarinos son transportados por la Placa de Cocos hasta la zona de subducción, donde chocan con la Placa de Norteamérica. Al llegar, funcionan como irregularidades que dificultan el deslizamiento de las placas, provocando acumulación de energía durante largos periodos, la cual finalmente se libera en forma de terremotos de gran magnitud.