16/05/2026
El agua de nuestro río no solo corre entre las rocas; fluye con la fuerza exacta para arrastrar el estrés, el cansancio y la saturación del día a día. Sentarse aquí, envolverse en el misticismo del bosque y dejar que los rayos del sol te alineen, no es una pausa turística. Es volver al origen. Es recordar quién eres cuando te despojas de la rutina.