17/09/2026
Una llegada empieza mucho antes de la entrega de llaves.
Empieza con las conversaciones previas al viaje, en conocer a quién llega y en esos pequeños detalles que continúan, una vez en el hotel, con un nombre que se recuerda, una recomendación o una atención inesperada que permiten preparar cada estancia de forma personal para que cada huésped encuentre un Orfila pensado para él.
Los salones de entrada conservan la escala íntima y la atmósfera de residencia noble con la que fue concebido este palacete en 1886. Un espacio donde las antigüedades no decoran, sino que habitan.